JUEGOS DE PRE-ESCRITURA
Escribir es una actividad compleja que requiere haber
adquirido previamente ciertas habilidades. La mayoría se pueden desarrollar
desde los 3 o 4 años sin que el niño se dé cuenta, jugando.
Estas son pequeñas tareas que a tu hijo le gustará
realizar en tu compañía y que fomentarán su habilidad para utilizar su mano de
manera controlada y precisa.
1. Recorrer caminos. En un folio, puedes pintar un camino
que lleve, por ejemplo, desde un pato hasta un lago y pedirle a tu hijo que
recorra el camino que tendrá que hacer el pato para llegar a su casa. Estos
caminos pueden ser al principio tan sencillo como una franja ancha totalmente
recta y después irse complicando con formas más complejas como zig-zag o
formando caminos más estrechos.
La dificultad estriba también en el material con el
que debe pintar el camino. Los más pequeñitos pueden empezar con pintura de
dedo y luego seguir con ceras gordas, ceras finas, hasta llegar al lápiz.
2. Hacer giros. Trazar círculos a derecha e izquierda con
distintos materiales (pintura de dedo, ceras, lápices...). Por ejemplo,
pintando el contorno de un sol, unos globos, fruta redonda, etc.
3. Unir puntos. Cuando tenga la destreza suficiente para
coger el lápiz, puede jugar a unir puntos con distintas formas. Primero, deben
ser líneas simples y cortas. Luego, se añadirá longitud y finalmente formas
complejas como las letras.
4. Copiar trazos. Para que adquiera precisión en el gesto,
anímale a que copie distintos tipos de trazos. Pinta tú los primeros de la
línea como ejemplo y luego, deja que sea él quien complete la cenefa o serie.
Los más típicos son palos verticales, palos horizontales e inclinados, zig-zag,
quebrados, ondas y bucles.